El ELN reconoció el secuestro de cinco policías en Norte de Santander, en la región del Catatumbo, mediante un comunicado.
La guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) reconoció haber secuestrado a cinco policías en el departamento de Norte de Santander, en la convulsa región del Catatumb, aseguró en un comunicado.
“El día 6 de enero, siendo las 4:40 de la mañana (9.30 GMT), cinco patrulleros de la Policía Nacional fueron capturados por unidades del ELN sobre la vía que conduce de Cúcuta a Tibú, luego de ser interceptados en un retén de control”, señaló la guerrilla en un comunicado.
Recomendamos: ‘Iván Mordisco’ propone unión con Eln tras ataque de EEUU en Venezuela
Los secuestrados son los patrulleros José Ricardo Carrillo, Carlos Eduardo Barrera, Edwin Fabián Manosalva, Ramón Alberto Coronel Medina y Daniel de Jesús Granada Quiroz, quienes estaban volviendo a Cúcuta, capital de ese departamento, para retomar su labor tras las festividades navideñas.
En el comunicado, la guerrilla acusó a la Policía y al Ejército de brindar apoyo al Frente 33, una disidencia de las antiguas Farc, y los calificó de partícipes del accionar criminal de ese grupo armado en la región.
El ELN aseguró que los cinco policías “se encuentran en buen estado de salud” y que se les garantizará “el debido proceso, el trato digno, la atención humanitaria y las garantías de seguridad”, y advirtió que en los próximos días anunciará las condiciones para su liberación.
Sugerimos: “Logro diplomático”: Embajador García-Peña celebra diálogo entre Petro y Trump
Por el secuestro de los uniformados las autoridades colombianas ofrecieron una recompensa de hasta 200 millones de pesos el pasado 6 de enero.
El departamento de Norte de Santander forma parte de la región del Catatumbo, en la frontera entre Colombia y Venezuela, zona golpeada por la violencia armada y la presencia de grupos ilegales, donde persisten enfrentamientos entre el ELN y disidencias de las Farc.
Según el procurador colombiano, Gregorio Eljach, en 2025 al menos 163 personas fueron asesinadas en el Catatumbo y más de 84.000 se vieron forzadas a desplazarse por la violencia de esa región.
EFE




