El Gobierno Nacional formalizó mediante decreto un aumento salarial para la Fuerza Pública, una medida que beneficiará a más de 366.000 uniformados en medio de un debate previo sobre la disponibilidad de recursos para cumplir con los pagos.
El decreto llegó después de semanas de tensión por las dudas sobre si el Gobierno contaba con los recursos para asumir el alza. La medida cobijó a policías y militares de distintos rangos en todo el país, en un momento particularmente sensible: la Fuerza Pública atravesaba el duelo por los 69 soldados fallecidos en el accidente del avión Hércules, lo que convirtió el anuncio del aumento en una señal de reconocimiento institucional que muchos uniformados y sus familias esperaban.




